
Planear que ver en bilbao en 2 días es más sencillo de lo que parece: la ciudad es compacta, está bien comunicada y casi todo se recorre a pie. Aun así, conviene ordenar el plan para no cruzar la ría diez veces.
Esta es la ruta que haríamos nosotros. Mezcla arquitectura, casco antiguo y pintxos, con margen para improvisar. No hace falta madrugar a lo bestia ni reservar cada hora del día.
¿Cómo organizar que ver en bilbao en 2 días sin ir con prisas?
Lo más práctico es dedicar el primer día a la zona del Guggenheim, la ría y Abando, y el segundo al Casco Viejo y los miradores. Así evitas idas y vueltas innecesarias. Si te sobra energía, reserva una tarde para el Puente Colgante.
Nuestra regla es sencilla: una visita grande por la mañana, un paseo largo por la tarde y pintxos al anochecer. Bilbao se disfruta más caminando despacio que tachando monumentos de una lista.
Conviene llevar calzado cómodo y un chubasquero ligero. El clima cantábrico cambia rápido y la lluvia no debería estropearte el plan.
Día 1: Guggenheim, ría y Abando
Mañana: el Museo Guggenheim y su entorno
Empezamos por el Guggenheim, y mejor temprano. Según el propio Museo Guggenheim Bilbao, el edificio diseñado por Frank Gehry abrió sus puertas el 18 de octubre de 1997. Desde entonces ha cambiado la imagen de la ciudad.
Antes de entrar, rodea el edificio. En el exterior te esperan el Puppy de Jeff Koons, cubierto de flores, y la araña Maman de Louise Bourgeois. Ambas se ven sin pagar entrada.
Si quieres ver las salas, compra la entrada con antelación en la web del museo. No ponemos precio aquí porque cambia según exposiciones y tarifas; compruébalo siempre en la fuente oficial.
Mediodía: paseo por la ría
Desde el museo, sigue el paseo junto a la ría hacia el centro. Pasarás por el puente peatonal de Zubizuri, obra de Santiago Calatrava, con su suelo de vidrio que resbala cuando llueve. Ten cuidado con él.
Más adelante llegarás a Azkuna Zentroa, la antigua Alhóndiga reconvertida en centro cultural con interiores de Philippe Starck. Merece una parada corta, aunque sea solo para ver las columnas de la sala principal.
Tarde y noche: Bellas Artes y primeros pintxos
Si prefieres arte clásico, el Museo de Bellas Artes está junto al parque de Doña Casilda. Es una alternativa tranquila al Guggenheim y suele ir menos lleno. Dedícale una hora y media sin agobios.
Para cenar, baja hacia Abando y las calles cercanas a la Gran Vía. Tienes bares de pintxos en la calle Diputación y en la zona de Indautxu. Pide una gilda, una tortilla jugosa y un txakoli bien frío.
Día 2: Casco Viejo, Ribera y mirador
Mañana: las Siete Calles
El segundo día lo dedicamos al corazón histórico. Cruza a la orilla del Casco Viejo y empieza en la Plaza Nueva, un espacio porticado donde se concentran bares de pintxos. A primera hora está tranquila y se pasea bien.
Desde allí, entra en las Siete Calles, el trazado medieval de la ciudad. Recorre Somera, Artekale y Tendería sin mapa. Es un buen sitio para perderse un rato y descubrir tiendas pequeñas.
No te saltes la Catedral de Santiago, con su fachada neogótica, ni la iglesia de San Nicolás. Cerca queda el Teatro Arriaga, que luce especialmente bien de noche con la fachada iluminada.
Mediodía: Mercado de la Ribera
El Mercado de la Ribera se asoma a la ría, junto a la iglesia de San Antón. Es un buen sitio para ver producto del Cantábrico y comer algo de pie. Si vas en un día de lluvia, además te resguarda.
Sigue después hacia las escaleras de Mallona. Subirlas cansa un poco, pero te acerca a la basílica de Begoña y te regala una vista distinta de los tejados del casco antiguo.
Tarde: vistas desde Artxanda
Para despedirte con panorámica, sube a Artxanda en funicular. Desde el mirador ves toda la ciudad encajada entre montes y la ría. Es un plan sencillo y muy agradecido al atardecer.
Cierra con un txikiteo, la ronda de vinos y pintxos de bar en bar. Aquí lo habitual es pedir una cosa en cada sitio y seguir. Así pruebas más y no te llenas pronto.
¿Merece la pena acercarse al Puente Colgante?
Sí, si tienes media tarde libre y te gusta la ingeniería. El Puente Colgante une Portugalete y Las Arenas, y según la UNESCO fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en 2006. Se llega en metro desde Bilbao y se cruza en su barquilla colgante.
Es una excursión fácil, sin coche y con ambiente marinero. Si te animas, comprueba en la web oficial del puente los horarios y si la pasarela superior está abierta ese día. Después puedes seguir el paseo hacia Getxo y su zona de playa.
Con solo dos días, esta visita puede sustituir a la tarde de Bellas Artes del primer día. Elige según prefieras arte o puentes con historia.
¿Cuándo conviene viajar a Bilbao?
Lo más agradecido es ir entre finales de primavera y principios de otoño, cuando hay más horas de luz y el tiempo suele ser más suave. Aun así, la lluvia puede aparecer en cualquier época. Consulta la previsión de tu fecha en la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) antes de cerrar la maleta.
En invierno la ciudad también funciona bien, con menos gente en los museos y bares más tranquilos. Solo necesitas ropa de abrigo y paraguas resistente.
Si coincides con fiestas locales, reserva alojamiento con tiempo. Los fines de semana largos también se llenan rápido.
¿Dónde dormir y cómo moverse por la ciudad?
Para un viaje corto, lo mejor es alojarse en el Casco Viejo, en Abando o en Indautxu. El Casco Viejo tiene mucho ambiente y algo más de ruido por la noche. Abando es céntrico y queda cerca de la estación de trenes. Indautxu es más residencial y tranquilo.
Dentro de la ciudad te bastará con andar y completar con metro, tranvía o autobús urbano. Si llegas en tren, la estación es Abando Indalecio Prieto, en pleno centro. Si llegas en avión, el aeropuerto está a las afueras y tiene conexión por autobús con el centro.
Antes de comprar billetes sueltos, revisa si te compensa una tarjeta recargable de transporte. Las tarifas cambian, así que mejor consultarlas en la web del operador.
¿Y si alargas el viaje por el norte?
Bilbao funciona muy bien como punto de partida. Si quieres seguir por la costa cantábrica, tenemos una guía de imprescindibles para ver Santander en un día. Es una continuación natural, con mar, paseos y buena gastronomía.
Para sumar pueblos con encanto, mira nuestra selección de pueblos bonitos de Asturias. Y si te apetece una ruta más larga, tienes también los pueblos bonitos de Galicia.
Otra opción es cambiar de paisaje por completo. Con una escapada urbana al sur, nuestra ruta por los imprescindibles de Cádiz capital ofrece un contraste total con el Cantábrico.
Resumen rápido del itinerario
- Día 1: Guggenheim y esculturas exteriores, paseo por la ría, Zubizuri, Azkuna Zentroa y cena de pintxos en Abando.
- Día 2: Plaza Nueva, Siete Calles, Catedral de Santiago, Mercado de la Ribera, Begoña y atardecer en Artxanda.
- Extra: Puente Colgante y paseo por Getxo si te sobra una tarde.
Con este orden, que ver en bilbao en 2 días deja de ser una lista abrumadora y se convierte en un recorrido lógico. Hay tiempo para museos, calle y mesa sin ir corriendo.
Y si algo se queda fuera, no pasa nada. Bilbao es una ciudad a la que apetece volver, y siempre habrá otro bar de pintxos pendiente.